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Enfarpeladasocumveu

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Escuchar música podría beneficiar a pacientes que sufren de estrés y ansiedad graves asociados con la enfermedad coronaria.

La práctica de escuchar música podría disminuir la presión sanguínea, la frecuencia cardíaca y los niveles de ansiedad en los pacientes de corazón. Esta es la principal conclusión de un estudio del Centro de Investigación de las Artes y de la Calidad de Vida en la Universidad de Temple en Filadelfia (Estados Unidos)

Los autores señalan que vivir con enfermedad coronaria es muy estresante dadas las incertidumbres y ansiedades que rodean el diagnóstico y los procedimientos médicos empleados en el tratamiento, que pueden llegar a empeorar la dolencia. Así, y a modo de ejemplo, citan que el estrés puede aumentar la presión sanguínea y aumentar el riesgo de complicaciones. Escuchar música podría ayudar a aliviar el estrés y por ello a reducir este riesgo.

Los investigadores revisaron datos de 23 estudios que en conjunto incluían a 1.461 pacientes. Dos de los estudios se centraban en pacientes tratados por terapeutas entrenados en esta área, pero en la mayoría se utilizaron intervenciones en las que los pacientes escuchaban música grabada en CD que les proporcionaban los profesionales sanitarios.

Escuchar música proporcionó alivio a los pacientes con enfermedad coronaria que sufrían de ansiedad al reducir la frecuencia cardiaca y la presión sanguínea. En algunos estudios también se indicaba que la música mejoraba el estado de ánimo, aunque no se observaron mejoras en los pacientes que sufrían depresión por la enfermedad.

 

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FUENTE: THE COCHRANE LIBRARY. 2009 ABR;(2)

Cuando los músicos tocan juntos no sólo se sintonizan sus instrumentos sino que también lo hacen sus ondas cerebrales.

Así lo indica un estudio del Instituto Max Planck de Desarrollo Humano en Berlín (Alemania) que se publica en la revista digital 'BioMed Central Neuroscience'. Las lecturas de los electroencefalogramas de parejas de guitarristas se volvían más sincronizadas, un descubrimiento con amplias implicaciones sobre la interacción cerebral entre los seres humanos.

Los científicos utilizaron electroencefalografía (EEG) para registrar la actividad eléctrica cerebral en ocho parejas de guitarristas. Cada pareja tocaba una melodía corta de jazz-fusión juntos hasta 60 veces mientras que la EEG recogía sus ondas cerebrales a través de electrodos en el cuero cabelludo.

Las similitudes entre las fases de ondas cerebrales tanto en el cerebro de los músicos y entre ellos aumentaban de forma significativa, primero cuando escuchaban el ritmo de un metrónomo como preparación y luego cuando comenzaban a tocar juntos.

Las regiones frontal y central del cerebro mostraron los patrones de sincronización más fuertes. Sin embargo, las regiones temporal y parietal también mostraron una sincronización relativamente elevada en al menos la mita de las parejas de músicos. Las regiones podrían participar en procesos que apoyan la acción coordinada entre los jugadores o en el disfrute de la música.

Según explica Ulman Lindenberger, coautor del estudio, "nuestros descubrimientos muestran que las acciones coordinadas interpersonalmente están precedidas y acompañadas por emparejamientos oscilatorios entre los cerebros".
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